Patricia Ortega Coach

Coaching, psicología e inteligencia emocional
corazon

Identifica tu emoción de miedo

A veces es difícil identificar la emoción que nos controla porque somos unos grandes desconocedores de nuestro mundo emocional. El miedo por ejemplo, no siempre viene a nuestra vida en forma de ataque de ansiedad o bloqueo evidente en una situación de hablar en público. A veces, la mayoría, viene de forma sutil y ni nos damos cuenta. Estas son algunas de las señales que te pueden facilitar saber si la emoción del miedo te está inundando sutilmente en tu vida:

 

  • Si llevas tiempo sin tomar decisiones, bloquead@.
  • Si llevas tiempo sin hacer cambios (variante de la anterior).
  • Si te sorprendes un día más no resolviendo esa situación, tanto si sabes cuál es la respuesta como si no.
  • Si no dices aquello que te importa, ni expresas tu opinión ni permites que los demás te conozcan.
  • Si te sientes aislad@ y sol@, aunque estés rodeado de personas.
  • Si procrastinas tareas “sin importancia” y también las importantes.
  • Si avanzas y retrocedes y tu sensación es de atasque y no evolución.
  • Si no piensas con claridad y te sientes bloquead@ en tu vida…
  • Etc.

 

El miedo está haciendo mella en ti pero no porque seas tú un/a cobarde, ni mucho menos! Solo es porque no eres consciente y si lo eres, porque no te han enseñado cómo manejar ni resolver la emoción de miedo de forma sana y productiva.

La inteligencia emocional nos enseña a escuchar nuestras emociones, a identificarlas en nuestro cuerpo y en nuestra acción o inacción, para así poder comprender de qué nos quieren informar. Lo que estamos necesitando nos lo muestran nuestras emociones, de ahí su consagrada importancia ya incluso a nivel científico. Son señales de que algo pasa y de que por ello, algo estamos necesitando darnos y por lo tanto, hacer.

El miedo, que es la emoción que nos ocupa en este post, nos habla de que sentimos, y por lo tanto creemos (porque nuestros sentimientos son el resultado de pensar sobre nuestras emociones), que no tenemos recursos suficientes para afrontar la situación que estamos viviendo. Digo creemos porque nuestro estado de ánimo y de seguridad en nosotros mismos, es decir, en lo afianzado que tengamos nuestro autoconcepto y la etapa vital emocional que estemos viviendo, puede hacer que la lectura que hagamos de nuestras capacidades no sea muy realista y nos quite seguridad.

Por otro lado, la mayoría del miedo que vivimos a diario es psicológico, no real. Es decir, que el miedo que pasamos en nuestro día a día no es vital, no pone en riesgo nuestra vida. Lo más habitual es que nuestra mente, debido a una descuidada autoestima o lo que es lo mismo, un inexplorado autoconcepto de quién soy, nos haga dudar de nosotros mismos ante un nuevo reto.

La emoción del miedo, que es adaptativa y por lo tanto útil y sana, nos invita a hacernos las siguientes preguntas para resolverla (la emoción de miedo):

 

  1. ¿Creemos que tenemos recursos para afrontar esta situación?
  2. ¿Es cierto que no los tenemos o creemos no tenerlos porque nos hemos olvidado de nuestros logros y capacidades?
  3. ¿En qué otras situaciones he sido capaz de salir airos@ y acumulado o aprendido nuevos recursos? ¿Cuáles puedo usar ahora?
  4. ¿Qué podemos hacer para lograr esos recursos que estamos necesitando y que no tenemos aún?
  5. ¿A quién podemos pedir apoyo o ayuda?

 

Miedo

 

Por otro lado, están los miedos  más inconscientes, que a continuación identificaremos. Éstos son los que dan paso libre a todas las elucubraciones de nuestra mente. Y estaréis conmigo en que nuestra mente tiene una rica imaginación cuando se trata de que las cosas pueden salir mal y le da por presentarnos un sinfín de situaciones “posibles”. Y este mecanismo, en realidad, es información interesante si sabemos manejarla sumándole el recuerdo de todas las fortalezas que tenemos en nosotros mismos y de todas las oportunidades de aprendizaje que también se encuentran dentro de esa gran realidad que es un nuevo reto en nuestras vidas. Por lo tanto, si mi mente me muestra todas las amenazas posibles y debilidades que tengo, nosotros como observadores de ese funcionamiento y gestores de nuestra mente, también podemos, y sería un gran apoyo a nosotros mismos, recordar todas las veces que hemos sido capaces de superar retos y situaciones difíciles, así como imaginar todas las oportunidades que puede dar lugar esa situación que tanto tememos. Así, además estaremos aumentando el conocimiento que tenemos de nosotros mismos.

Para detectar tus miedos inconscientes, te planteo una serie de preguntas:

 

  • ¿Por quién estás así?
  • ¿A quién temes defraudar?
  • ¿A quien afectaría tu “fracaso” si te atrevieras a hacer lo que quieres y llevas proponiéndote tanto tiempo?
  • ¿De quién te importa la opinión que tenga sobre ti?
  • ¿Qué pasaría si “fallaras”? ¿Qué temes perder?
  • ¿Qué pasaría si lo lograras? ¿Qué temes que pase?

 

Uno de los primeros pasos para detectar nuestro miedo es respondernos a estas preguntas, porque si queremos trabajar nuestro miedo hemos de conocerlo, comprenderlo y saber de qué y para qué nos está informando.

 

 

Si en tus respuestas descubrieras que estás hipotecando tu presente y tu autoconcepto a través del no hacer por miedo a lo que otros puedan pensar o hacer con su aprecio/cariño/confianza por ti… Ese miedo es psicológico y te está controlando y bloqueando tu crecimiento personal y recorrido vital.

¿Qué opciones tendrías en ese caso? Te invito a que compartas tus creativas respuestas a esta última pregunta tanto aquí en mi blog, como en Facebook, twitter o Linkedin.

También te invito a que completes la lista de situaciones que pueden estar evidenciando una emoción de miedo bloqueada y no escuchada en tu vida.

 

 

Te pueden servir a ti y a otras muchas personas para identificar el miedo. Anímate a compartir!

Y si sientes que quieres recibir apoyo a través de un proceso de Coaching emocional para superar la emoción de miedo que te bloquea para vivir esta emoción de forma sana y constructiva, puedes contar conmigo.

 

Un abrazo y feliz día!

 

Firma dic.

 

 



No hay equilibrio sin amor ni amor sin equilibrio

Locura es seguir haciendo siempre lo mismo y esperar resultados diferentes.-Albert Einstein

Todos quieren cambiar el mundo pero nadie quiere cambiarse a sí mismo. -León Tolstói.

10 comentarios

  1. Patricia |

    Hola Patri,
    Magnífica entrada! Clara, concisa, y que aporta entendimiento y soluciones para gestionar mejor el miedo, me ha encantado.

    Por aportar algo, creo que otra señal de que puede haber miedos escondidos son las justificaciones excesivas, incluyendo las no pedidas, y que tienen que ver mucho con la necesidad de pertenencia y aceptación por parte de los demás. Otra podría ser los continuos auto sabotajes que nos hacemos a nosotros mismos para no conseguir algo que deseamos y así no enfrentarnos a ello, por muy contradictorio que parezca, no saliendo de nuestra zona de confort. Un sinfín de situaciones y posibilidades, muy relacionadas entre si y como tú dices, que tienen muchísimo o todo que ver con nuestro auto concepto y nuestro sistema de creencias.
    No estaría mal revisar las mismas e ir desgranando y tomando conciencia de cuáles de ellas nos apoyan o cuales, en este momento de nuestra vida, nos están perjudicando.

    Felicidades por la página y gracias por aportar posts como éste. Deseando leer ya el próximo!!!

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    • Patricia Ortega |

      Felicidades por tu comentario Patricia! Sí, y sí a tus reflexiones. Como sugieres, la autobservación, el aprender a observarnos, nuestro pensamientos, emociones y nuestras necesidades, sin juicio, permitiéndonos aprender de ellos porque no siempre se nos enseña a leerlos… Y a eso sí podemos aprender para pensar y sentir con más calidad e inteligencia.
      En breve subo el siguiente! 😉
      Un abrazo!!

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  2. Javier |

    Me ha encantado el articulo Patricia. 😉
    Recuerdo el dia que nos conocimos como si fuese ayer; me nace una sonrisa de alegría y un sentimiento de amor y agradecimiento, reviviendo tu apoyo desde el Coaching y la Inteligencia Emocional en el descubrimiento mí mundo emocional, ese que relatas en el articulo.
    Me siento tan agradecido de tu acompañia en ese camino, siempre te recordaré. Gracias de corazón! <3

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    • Patricia Ortega |

      La alegría y la gratitud es mutua Javier… Gracias… Tú quisiste creer y ahí tienes los resultados 😉

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  3. Manuel |

    Gracias por ayudarnos a ‘desmenuzar’ e identificar muchas de las situaciones en las que nos encontramos a diario. Personalmente, me ha servido mucho esta entrada para ir indagando 🙂 Un beso fuerte.

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    • Patricia Ortega |

      Hola Manolo!
      Gracias a ti también por comentar. Me alegro profundamente de que sirva lo que me ha sido y sigue siendo útil a mí en mi vida.
      Difundir conocimientos útiles es un gran placer.
      Un beso!!

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  4. Polo |

    Para ampliar tu lista ¿Que te parece?…
    – Si no encuentras otra forma de relacionarte con tu entorno que a través de los gritos y/o de forma seca y distante.
    ¿No crees que el enfado instrumental esconde muchas veces el miedo a no ser respetado por ti misma, a esconder una supuesta o no supuesta falta de recursos?
    En cuanto a las opciones presentes cuando descubres que un miedo te está frenando, ¿que tal?…
    1º. Como ya has introducido en tu excelente entrada, tomar conciencia de qué parte de ese miedo es producto de un análisis “objetivo” de la situación y que parte es creada, para esto, un análisis DAFO (Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades) puede ser ofrecer, de forma general, un buen esquema de análisis que nos permitirá evaluar desde un punto de vista más amplio la situación.
    2º. Evaluar costes y beneficios de afrontar el reto, primero evidenciando que partes de afrontarlo, tanto a corto plazo como a largo plazo, nos suponen una satisfacción o un coste emocional (qué partes de afrontarlo me gustan y que partes no me gustan) y qué partes nos suponen un interés o una desventaja desde un punto de vista análitico más racional (qué me interesa y qué no me interesa). En esta fase, poner de manifiesto cómo afrontar el reto favorece y se alinea con los valores propios mas importantes o cómo no afrontarlo va en detrimento de ellos, es, en mi opinión, una parte fundamental.
    3º Apoyándose en la primera fase, determinar la estrategia a seguir para obtener los recursos que consideramos necesarios y de los cuales no disponemos o que tenemos que fortalecer (formación, búsqueda de apoyos y/o ayuda externa, etc.) marcando a su vez prioridades y espacios para cada fase de la estrategia elegida.
    4º Dar el primer paso, el segundo, e tercero… y disfrutar del camino 😉

    No sé si esto responde a las peticiones que indicas en tu entrada o he confundido la intención, en cualquier caso, espero que pueda servir para aportar a tu magnífica entrada.

    Un abrazo!

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    • Patricia Ortega |

      Hola Polo!
      Gracias por tu interesante comentario y reflexiones. Me has entendido de maravilla mi propuesta!
      Por orden, sí, una posible explicación al uso generalizado del enfado de una manera instrumental, es decir, que simulas enfado sin sentirlo realmente, puede ser que la persona en cuestión piense que no tiene otra opción para que los demás le respeten o le hagan caso en lo que quiere. Sería como cuando un/a niñ@ sabe que si se muestra enfadado cuando quiere algo, conseguirá ese algo bien por el temor de sus padres que no saben gestionar la actitud del pequeño. Usando el enfado de esa manera más o menos consciente, la persona evidencia su falta de asertividad (Aquella conducta que permite a las personas expresar adecuadamente oposición (desacuerdos, críticas, decir NO, expresar sentimientos negativos, etc) y afecto (dar y recibir elogios y sentimientos positivos en general), de acuerdo a sus intereses y objetivos, respetando el derecho de los otros e intentando alcanzar la meta propuesta, Walter Riso). Y por ende, de confianza en sí misma y recursos comunicacionales.
      Amén a todas tus propuestas de acción para que podamos superar nuestros miedos paralizantes. Estupendas! Y sobre todo la 4ª de atrevernos a disfrutar de nuestro reto mientras lo vamos consiguiendo 😉

      Un abrazo fuerte Polo!

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  5. Gloria |

    Hola, últimamente vivo angustiada por si me pasara algo. Somatizo con enfermedades y no soporto ir a los médicos por si acaso descubren algún problema. Se puede lograr cambiar el chip?

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    • Patricia Ortega |

      Hola Gloria!
      Encantada de saludarte.
      El apoyo de un psicólogo profesional te será de gran ayuda para poner orden a tu mente, que aunque te lleva constantemente a observar tu salud, no te está permitiendo disfrutarla. Estás más preocupada porque te falte que ocupada en disfrutar la que ya tienes. Con la información que me das en tu comentario, sólo puedo responderte que un buen profesional del mundo de la psicología podrá apoyarte sólo si tú quieres salir.
      Un saludo y gracias por comentar Gloria! Que encuentres a es@ profesional!

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