Patricia Ortega Coach

Coaching, psicología e inteligencia emocional
corazon

Psicología: Miedo a la muerte (y a la separación) en adolescentes



El sentimiento de incomprensión en adolescentes de entre 11 y 19 años ante sus preocupaciones sobre la muerte, propia y ajena, es más común de los que se habla y se trata por parte de padres, educadores y profesionales de apoyo. También la ansiedad por separación, que en principio suele ser menos común en la adolescencia y más en la niñez e infancia, reaparece en estas edades y en la mayoría de las ocasiones encierra el miedo a la muerte.

Es complejo para un/a adolescente, al/ a la cual se le atribuye por parte de la sociedad más razonamiento que a un niño, lograr entender bien lo que le pasa o aceptar estos miedos, sobre todo el miedo a la separación. Debido a las expectativas de avance en su madurez por parte de padres y sociedad, unido a la falta de entrenamiento en #habilidades de #InteligenciaEmocional, el/la adolescente se encuentra en una encrucijada de autojuicio y falta de oportunidad de apoyo de calidad importante.

En lo que va de mes he atendido a tres adolescentes que viven síntomas de ansiedad por los siguientes motivos:

  • Ante la idea de separarse de alguno de sus padres en verano, con motivo de la custodia compartida o días de visita con el otro progenitor.
  • Al pensar que le puede ocurrir algo malo al progenitor del que se separa.
  • Con motivo del fallecimiento inesperado de algún familiar cercano o de algún/a amigo/a.
  • Con motivo de la enfermedad del padre/madre de un/a compañero/a de colegio.

Por otro lado, otro de los factores que social y culturalmente les afecta a la hora de entender, poder expresar lo que les pasa con mayores y tener apoyo para integrar lo mejor posible la asunción de la muerte; es la propia falta de aceptación social de la muerte que existe, al menos en España.

Somos los propios adultos los que hemos crecido sin poder conversar y profundizar en esta realidad que a todos nos afecta. Y muchas de las personas con las que hablo se sienten solas a la hora de poder hablar con libertad y conciencia sobre este miedo universal.

Para la cultura occidental, es más complicado el tema de la muerte, porque fomenta el concepto de aferrarse, de crecer con la idea de “para siempre”, de no hablar de la muerte, lo que dificulta “llevar” de manera sana los duelos.

En muchas culturas se vive de una manera natural e integrada y se enseña a los pequeños y jóvenes a tratar la muerte como parte de la vida, incluso como un paso más el cual es motivo de celebración. Por ejemplo, en culturas como la mejicana, se cree que las almas de los muertos vienen a visitar a sus amigos y familiares, por ello acuden a los cementerios para arreglar las tumbas y colocar flores, velas y alimentos. Para ellos, no es un día de duelo, sino de celebración, con desfiles mercadillos y conciertos.


Tras esta introducción quisiera facilitar algunas claves para apoyar a los/as adolescentes a facilitar el poder hablar sobre eta etapa de nuestra vida, la muerte, por parte de adultos y profesionales de apoyo en sus vidas:

  1. Facilitar el contexto de apertura para poder conversar y expresar.

    Ante el fallecimiento de algún familiar, amigo de la familia cercano o familiar de amigos y compañeros de colegio, facilitar el contexto de apertura para poder conversar sobre cómo entendemos nosotros como adultos la muerte. Es importante recalcar el hacerles ver que esa nuestra forma de entenderla pero que hay muchas formas más de hacerlo.

  2. Preguntarles cómo se sienten y darles el tiempo que necesiten.

    Para poner en orden sus emociones, sentimientos y pensamientos, todos necesitamos tiempo de calidad y que nos escuchen activamente y con empatía. Los adolescentes también. Y la buena noticia es que esta capacidad es entrenable (para más información sobre dónde acudir, escribirme a contacto@patriciaortegacoach.com).

  3. Profundizar en nuestra propia comprensión.

    Para ello, como adultos, sería recomendable estar mejor preparados para hablar de esta etapa de la vida y cuestionar si nuestra forma de entenderlo nos ayuda o limita el disfrute de la vida. Reflexionar acerca de la calidad de pensamientos que tenemos acerca de ella.

  4. Ofrecer ejemplo acudiendo a un profesional de la psicología.

    Si nosotros mismos estamos viviendo un duelo por el fallecimiento de alguien querido o no lo hemos superado aún y estamos atascados en nuestras vidas en relación a nuestras emociones por ello, acudir a un profesional de la psicología sería un gran ejemplo de búsqueda de apoyo con libertad y madurez. Esto permitirá más adelante a estos adolescentes pedir ayuda cuando la necesiten, actitud ante la vida que permite avanzar más y mejor en momentos en los que solos no podemos. En culturas como la americana tienen muy integrada esta práctica como forma de facilitar la resolución de situaciones emocionales.

  5. Apoyo social.

    Es decir, facilitar que podamos en reuniones de familiares y amigos hablar con libertad de nuestros sentimientos acerca de la muerte. Esto nos servirá y les servirá de apoyo para integrar nuevas formas de entenderla, enriqueciendo así nuestra visión de la misma, así como sentir que podemos hablar de ellos cuando nos preocupe, liberando dicha tensión en gran medida.

  6. Ofrecerles apoyo para hablar con un/a profesional de la psicología.

    Acompañarles y facilitarles la oportunidad de ir a explorar sus emociones, sentimientos y pensamientos con un/a profesional de la psicología les puede producir alivio. Recordad que si vosotros como adultos os permitís este apoyo, ellos aprenderán a sentir más libertad para pedirla cuando sientan que lo necesitan.

Os dejo algunos enlaces interesantes sobre estudios de psicología acerca del tema para que podáis los compañeros psicólogos (ver el primer y segundo enlace) y padres y educadores (ver el tercer enlace), informaros más sobre el tema:

Espero que sirva y que este post llegue lejos gracias a vuestro compartir para que así, todas las personas que estén necesitando atender las señales en sus hijos/as o alumnos/as, etc. puedan leer acerca de este tema y enfocarlo de una manera más sensible y constructiva.

Gracias de antemano y os deseo feliz día,

Patricia Ortega



No hay equilibrio sin amor ni amor sin equilibrio

Locura es seguir haciendo siempre lo mismo y esperar resultados diferentes.-Albert Einstein

Todos quieren cambiar el mundo pero nadie quiere cambiarse a sí mismo. -León Tolstói.

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